todos

(imagen del cielo increible de Villanueva de Alcardete, pueblo toledano de buenos quesos y tremendos vástagos)
todos estamos solos y perdidos, muertos de frío y despeinados. todos nos cagamos en díos cada vez que suena el despertador, todos alguna vez hemos querido morirnos. la voluntad nos mueve, la curiosidad nos lleva, la incertidumbre nos motiva, el azar juguetea con nosotros.
somos islas de lava perdidas en océanos de cristal. nos empañamos, nos difuminamos, nos convertimos en sal.
para saber lo que le duele al mundo sólo hay que escuchar a los demás. todos somos jodidamente infelices, sólo que algunos nunca, pero nunca, dejan de luchar.
rostros reflejados, caricias de papel, viento helado, muñecas de trapo. somos piedras animadas, retorcidas nuestras venas entre los recovecos del camino, unidos por nuestras manos, buscando el calor y el resguardo.
somos ojos perdidos, miradas huecas, rios de carne fluyendo a trompicones por las obstruidas arterias del metro suburbano. somos pobres perros abandonados, tejiendo una silenciosa red, llorando en silencio para llenar todos los charcos.
en cada labio caido, en cada mirada frustrada hay un puente tendido, un grito de auxilio, una necesidad de optimismo.
vivan los abrazos gratuitos. vivan los cielos que presagian cambios. viva la sociedad humana.
si te dejas caer, alguien siempre te levanta.