lunes, abril 04, 2005

el demonio de Rafa

Un demonio me posee desde hace años, entró en mi cuerpo y se ha ido apoderando de él, primero muy despacio, casi imperceptible, pero poco a poco va dominándome.

A veces pienso que quizá nació conmigo, aquel Viernes de Noviembre, y permaneció latente pero avanzando inexorablemente, con ritmo lento pero tajante. Nunca lo sabré.

No le di demasiada importancia, más bien al contrario, por épocas, me he sentido incluso orgulloso de tenerle conmigo. Pero en los últimos años ha ido siendo despertado por el mero, y cada día más duro, hecho de vivir, y no son pocas las largas noches de insomnio en las que le oigo carcomerme y reirse de mí, con una risa enfermiza y arrolladora que sólo yo soy capaz de oir.

Lo que empezó como una extraña simbiosis que me hacía más fuerte, se ha convertido en una extraña relación de vasallaje pseudomasoquista en la que yo soy el que sufre los mordiscos.

Los avatares de la vida me descomponen a mí y le encallecen a él, ahora soy sólo un títere de su voluntad. Domina mis actos y mis pensamientos a todas horas y en cualquier lugar y situación el demonio habla por mi boca, toca el mundo con mis manos y ve la vida a través de mis ojos.

Con la paciencia de una araña va tejiendo alrededor mío una invisible capa translúcida de odios y temores que me va separando de mi mundo e introduciéndome en el suyo.

Hoy estoy asustado, llevaba diez años sin recordar mis sueños y hoy he soñado conmigo dentro de 50 años, me he visto en una habitación pequeña y sin luz, en compañía del demonio, sólo que yo no era yo y él no era él, sino que yo sólo era en él y él no tenía ningún sentido sin mí.

Mi demonio se llama SOLEDAD.


(escrito por Rafa, el 08/09/04)